Voldemort Returns

OPPUGNO THE LIGHTS

Cruel Intentions

Lacim Tenebris Photobucket
BelovedHogwarts
Fruit of the poisonous tree






Últimos temas
» Donde acaba tu boca, ahí empieza la mía - Chanchi.
Sáb Nov 01, 2014 10:01 am por Richard Adams

» Prueba de dados
Lun Mayo 26, 2014 10:17 pm por Nanna Baeldaeg

» Registro de Avatar
Dom Mayo 18, 2014 9:03 pm por Mia Parker

» Registro de Grupo y Empleo
Dom Feb 09, 2014 3:29 am por nuncadigasnunca

» Registro de Identidad
Dom Feb 09, 2014 3:05 am por nuncadigasnunca

» Skipping Stone RPG {Cambio de botón}
Vie Ene 31, 2014 8:45 am por Invitado

» Looking For You
Jue Ene 16, 2014 9:25 pm por Invitado

» Alexithymia || Richard.
Miér Dic 18, 2013 10:58 am por Richard Adams

» Déjate convencer, Duerme esta noche conmigo - Ginevra
Sáb Dic 14, 2013 9:33 am por Ginevra Andriacchi


Ni yo por ti, ni tú no por mí, por dentro rugirá. [James F. Northwood]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Ni yo por ti, ni tú no por mí, por dentro rugirá. [James F. Northwood]

Mensaje por Invitado el Lun Feb 27, 2012 12:43 pm

Parece detenerse en los detalles, mirándose de pie frente al espejo, estudiando si algo ha cambiado en ella o quizás todo sigue igual, demasiado igual. - No se por qué mi padre no lo entiende, él debería ser quien más comprendiera todo, ¿no crees? – Arruga un poco la nariz mientras se inclina para mirarlo por el espacio que deja esa puerta abierta, - le dije que es necesario, que sólo lo hacemos porque así es como debe ser… ¿no? – y se ve extraño, casi como si perteneciera a un mundo paralelo, Claire sonríe de forma natural justo cuando termina de quitarse el maquillaje y apagar la luz antes de salir del baño. Aquel gesto que parece no corresponder a su rostro se amplía, como en raras ocasiones lo hace, su piel apenas cubierta por trozos de seda negra luce aún más pálida con la débil luz que ilumina el dormitorio que comparten. Ahora más cerca, a los pies de la cama puede mirarlo directo a los ojos, - Tú no eres como papá James, tú sabes que cada invitado a nuestro matrimonio puede ser un futuro aliado, un contacto que te servirá… que nos servirá, a todos. – Se mueve tranquila, como aquellos que tienen la seguridad de los pasos que dan, Claire llega hasta él y le besa los labios de manera mecánica, como suele hacerlo sin notarlo, rozando su nariz por el borde de su mandíbula, despacio, inspeccionando en busca de algo, eso que ni siquiera ella sabe que es pero podría decirlo apenas lo encuentre.

-¿Tuviste un buen día? Intenté llamarte pero no tuve tiempo… reuniones, lo sabes… además pensé que estarías ocupado y es mejor no desconcentrar al futuro líder de Alsus… - a veces miente, por lo general dice la verdad, la mayor parte del tiempo no sabe si está haciendo lo uno o lo otro. Incluso una serpiente puede esconder su veneno cuando no desea dañar, ¿cómo podría querer hacerlo? Claire acaricia su mejilla realmente sintiéndolo, pasa el día añorando llegar a casa para estar como se encuentra ahora, aún cuando lo disimule restos de la mujer insegura siguen en ella, desea estar con su cuerpo sobre el de él, sintiendo un extraño calor que no aparece en otro lado, quizás aquello es lo más cercano al amor que puede sentir por alguien, quizás prefiere engañarse creyendo eso para no darse cuenta que simplemente no puede sentir algo así. – Suena bien, tu nombre como líder… estás hecho para eso James, naciste para serlo… - otro beso y ahora algo cambia en sus ojos, aquel brillo que parecía querer desaparecer revive como la pasión que jamás luce fuera de esas paredes, sólo al interior de su casa se permite mostrar algo más que una fachada distante. Quizás sólo James es capaz de atravesar la muralla que por tantos años ha mantenido de pie, Claire no sabe si creerlo, quiere confiar pero las costumbres no pueden ser olvidadas de un día para el otro. – No quiero dormir aún… creo que se me acaba de espantar el sueño. -

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Ni yo por ti, ni tú no por mí, por dentro rugirá. [James F. Northwood]

Mensaje por Invitado el Lun Feb 27, 2012 1:20 pm

Pasó una hoja más de su libro, sus ojos bailaban a un ritmo rápido y constante como si estuviera observando un partido de tenis. Aunque parezca que este prestando atención a lo que lee, en su mente se encuentra haciendo otras tareas que hacen que todo lo leído pierda sentido al poco de darse cuenta. En esos momentos en concreto, se encontraba recordando todo lo que había hecho hasta llegar a casa. Las reuniones que había mantenido con unos ejecutivos de Caloris y otra con otras de Medium. No podía quejarse de su trabajo, porque era lo que más le gustaba pero lo que no aguantaba y no paraba de dar vueltas era que tuviera que hacer las tareas de un simple relaciones públicas. ¿Para qué le servía haber estudiado en las más prestigiosas universidades y academias, si al final solo llegaría a un triste ejecutivo? Soltó un sonoro suspiro de desagrado, a la vez que dejaba su libro en la mesilla y empezaba a restregarse los ojos. No aguantaba pensar que eso sería a lo que más aspiraría en la vida y que jamás llegaría a poder llevar con honor el apellido Nortwood. Ese tipo de cosas eran las que le quitaban el sueño por las noches y por las mañanas solo anhelara descubrir cualquier manera de derrocar al actual líder.

Pudo escuchar como su prometida se va acercando hasta la habitación; abrió los ojos y con una pequeña sonrisa, comenzó a seguirla con la mirada.

- Pocos pueden llegar a comprender nuestros propósitos, querida. - Esta última palabra la repetía una y otra vez, sin llegar a utilizarla en pleno significado. Tantas veces que había repetido esta palabra, pero nunca con el sentimiento que debiera de tener, convirtiéndose así en otra palabra más que utilizarla en su vocabulario.

Notó la seguridad en sus pasos, la confianza en cada gesto. Sabía que era una valiosa persona a su lado, por lo que no dudó ni un instante en pedirle matrimonio. Eso significaría consolidar su relación como aliados, mientras ambos podían acceder a más círculos. Y, es que, algo que los unía sobre cualquier cosa, eran sus ambiciones y ganas de poder. Ellos habían nacido para ser superiores al resto de la gente, a ser los reyes en ese tablero y decidir los actos del destino. Y por eso, este último fue el que los unió a través de sus padres o eso le gusta creer a James. Nada es por casualidad y menos aún que una persona como Claire se cruzase en su camino.

- O también nos servirá para ver quien de verdad esta a nuestro lado, o con el del viejo Michael. Espero que de verdad nos ayuden en nuestros propósitos, no me gustaría desperdiciar un sitio en el banquete para nada. - Al igual que ella, la besó de manera algo mecánica, esperando a sentir algo que sólo una vez había sentido. Pero nada, con una media sonrisa la coge de la mano y la invita a sentarse a su lado con la otra. Adoraba la compañia de Claire en esos momentos de frío y poder acariciar a alguien. Algo que se estaba acostumbrado desde hace bastante poco, pero que en el fondo le gusta. - Bueno, no me puedo quejar. Papeleos y algunas reuniones con algunos ejecutivos de Caloris y Medium. Lo típico en un simple relaciones exteriores.

Siempre enfatizaba su cargo con Claire, demostrando abiertamente su desagrado por su condición laboral. Ella era la única que le comprendía, la única que sabía que su destino era ser líder.

- Sí, la verdad es que suena bien. Saludad todos a James, líder de Alsus. - Extendió las manos hacia el aire haciendo como una pancarta y de fondo algunas olas y aclamaciones. - Aunque, ¿qué sería un líder, sin su esposa?

En ese momento, Claire le volvió a besar, por sopresa para él callándole sus delirios de grandeza, pero esta vez de una forma más apasionada que pocas veces había sentido en ella. Cuando separó sus labios de él, estuvo a punto de cogerla y volver a besarla para ver si sucedía lo mismo. Pero reprimió sus actos, algo le decía que mejor era no hacerlo por el momento.

- Bueno, si no tienes ganas de dormir... Podemos jugar a un juego. -
Se giró hacia ella y con una sonrisa la miró y le dijo. -¿Qué te parece si jugamos a que yo soy ya el líder de Alsus?




Última edición por James F. Northwood el Lun Mar 05, 2012 8:17 am, editado 1 vez

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Ni yo por ti, ni tú no por mí, por dentro rugirá. [James F. Northwood]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 01, 2012 11:44 am

La voz de James de a poco va sonando cada vez más familiar, reconocible entre una multitud de otras que puedan estar rondando, más cercana, como aquellos objetos que tienes en tu casa y parecen siempre presentes, de esos que sólo notarías su ausencia si alguien los toma pero cuando están apenas te das cuenta que sigue ahí. Él no es un objeto y ella tiene la claridad sobre eso, él es su amigo, quizás el único, un compañero y también un aliado, aquel a cuyo regazo puede llegar en las noches después de horas sintiendo la molestia en las mejillas por tener que fingir tantas sonrisas, el único que comprende el dolor de cabeza que produce no soportar la ineptitud de otros, aquel con quien comparte la cama y también sus proyectos, sólo eso. - Escúchame bien amor… - la palabra sale automática y ya ni repara en corregirla, hacerlo sería arriesgarse a no llamarlo así cuando estén frente a otros, ¿cómo puede decirlo cuando ni siquiera sabe si ese sentimiento existe? –Jamás serás ni podrás ser simple, jamás serás sólo un asesor de relaciones exteriores… piensa que esto es un puesto provisorio, algo que sirve para que esperes hasta que llegue tu momento… eso será pronto, estoy segura, – y su concepto de seguridad no es como el de cualquiera, ella no dice palabras al aire sólo para quedar bien, no lo necesita con él quien es quizás el único que la conoce un poco más que el resto, incluso aún cuando ella duda que se conozca a si misma.

Entrecierra apenas los ojos cuando sonríe, un gesto amable que dejaría paralizado a alguien que lo viera fuera de ese contexto, ella le besa la mejilla mientras se acomoda a su lado sintiéndose en el lugar correcto, justo donde debe estar, - ya sabes lo cierto del dicho, detrás de todo gran hombre hay una gran mujer… tú no eres la excepción, estoy contigo en todo momento… estaré contigo cuando seas lo que mereces ser… - y pese a la cercanía a veces la distancia sigue demasiado presente, ambos al lado del otro pero sin el sentimiento que une a muchos que pueden lucir igual que ellos, una imagen para el público, una que intentan recrear sin éxito en privado. Claire a veces se pregunta si se puede escoger querer a alguien, decidir racionalmente que aquel a quien ha elegido será a quien amará desde ese minuto en adelante, tal como si fuera ir al supermercado por las verduras más sabrosas o al centro comercial por ese vestido que luego se transformará en tu favorito, señales borrosas, movimientos mecánicos como los de una máquina cuyas necesidades deben ser satisfechas para funcionar, no se llega hasta la cima por dejar que las emociones gobiernen y ella sabe que sólo están a un escalón de alcanzar la cumbre, demasiado cerca como para arruinarlo a última hora.

- ¿Cuenta si digo que para mí ya lo eres? – Sólo necesita mover un poco sus dedos para que su cabello caiga en ondas, apenas bajo sus hombros luego de estar atado todo el día, - James Northwood… líder Alsus elegido por una amplia mayoría… ni siquiera el viejo intentando ser reelecto pudo competir contra ti, nadie puede vencerte… - llamar anciano a Michael Corvinus es un chiste, un juego de palabras sin sentido sólo para intentar de algún modo descalificarlo, es inútil, Claire lo sabe y está seguro que su futuro esposo a quien mira con ojos cargados de ideas nuevas, también lo sabe, - si tú ya eres líder quiere decir que ya soy tu esposa… debo velar porque obtengas todo lo que desees… ¿qué es lo que quieres hoy? ¿Una recompensa por lograr el objetivo? – sin notarlo una de sus cejas se levanta insinuante aún cuando no intenta serlo, su mano recorre la piel de su brazo subiendo y bajando, viajando por todo eso que ya conoce de tantas maneras aunque siga faltando una, queriendo también rozarlo con los labios para comenzar algo que tal vez es lo que busca, una noche más con ella desnuda sobre él, sólo sexo pero jamás haciendo el amor, una diferencia que no puede notar al no tener el punto de comparación, deteniéndose ahora porque es él quien pone las reglas esta noche, - ¿cómo sigue su juego líder Northwood? – algo que leyó se repite constantemente en su cabeza, ahora lo hace nuevamente. Jugar a ser el anzuelo de tu caña de pescar.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Ni yo por ti, ni tú no por mí, por dentro rugirá. [James F. Northwood]

Mensaje por Invitado el Lun Mar 05, 2012 8:18 am

- Sabes que con solo escucharte ya me relajo. Es un don que tienes, querida. Deberías de ser monitora de yoga o cualquier esos deportes nuevos sacados para la gente con demasiado tiempo libre. - Con una pequeña sonrisa, se acerca un poco más a ella y con su mano empieza a acariciar su pelo sin perder la vista de ella. Para James los mejores momentos eran aquellos, en los que estaban ellos dos solos. Nada de política, de cotilleos, de preocupaciones solo ellos dos. Apenas había comenzado a disfrutar de aquella situación y ya quería que pasase el día para que llegase aquel momento. ¿Sentiría ella lo mismo? Esperaba que sí, aunque en el fondo sabía que esa relación era solo por amistad y beneficios mutuos. Pero la iba a aprovechar muy bien.

Había silencio por toda su casa, ni un solo ruido. Era como si el mundo se hubiese parado solo para ellos dos. Se pegó un poco más a ella, mientras acariciaba su brazo de arriba a abajo. Y de vez en cuando lo dejaba para acariciarse el pelo, pero al instante lo volvía a hacer. Era una pequeña manía que había cogido de pequeño y que desde entonces le había acompañado. - Espero poder compartir tu compañia hasta entonces y después. Eres la única con la que me puedo sentir tan agusto e incluso dejar de lado algunas trivialidades del mundo exterior. Solos tú y yo. - Esta vez no pudo evitar reprimir sus verdaderas emociones y tarde se dió cuenta, a lo que empezó a morderse el labio y mirar hacia otros lugares esperando que hubiese pasado desapercibido. No quería que esa frase importunase a su compañera, alomejor ella solo le quería como compañero político y nada más. Así que, se quedó callado esperando que lo hubiese ignorado o no dado mucha importancia.

- Para tí soy lo que tú más quieras. Menos un viejo verde, ya sabes. - Otra pequeña risa a la vez que volvía a desviar su mirada hacia ella y continuar sus caricias en el brazo de manera automática. Cerró los ojos y comenzó a escuchar a Claire, la cual decía todo lo que él quería oír. Un escalofrío recorrió toda su espalda; podía verse a sí mismo en el palco del ayuntamiento y a su lado Claire, proclamando un discurso de victoria mientras era aclamado por la multitud. Adoraba soñar con ese gran momento y pensar en lo que haría o dejaría de hacer. Volvió a abrir los ojos, pero esta vez con una sonrisa algo traviesa entre sus comisuras. Había dicho las palabras clave como para que James dejara salir toda su tensión acumulada en forma de un inocente juego. Con lentitud, empezó a acercarse más a Claire hasta llegar a pegarse a ella y con suma delicadeza comenzó a ponerla encima suya. - Bueno, como bien sabrás ahora que soy líder me gustaría mantener una conversación privada con mi embajadora favorita. A la luz de unas velas y con unas cuantas copas de champán, para discutir sobre como habría que mejorar las relaciones entre los miembros del gobierno. -Lentamente comenzó a besar su cuello. - Pero todo juego es más divertido cuando juegan dos, ¿no crees, amor? - Se separó de su cuello y la miró a los ojos. - ¿Qué debería de venir ahora? Estoy en tus manos.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Ni yo por ti, ni tú no por mí, por dentro rugirá. [James F. Northwood]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 08, 2012 1:53 pm

Te quiero James, sí, te quiero. ¿Por qué es tan difícil de decir? Quizás no es tan buena mentirosa como creía o tal vez es por lo mismo, es porque aquello no es una total mentira que le cuesta tanto sacar las palabras directo de su garganta o tal vez desde un poco más abajo. Decirlo puede ser interpretado de una forma que quizás no sea la que ella desea, demasiado amoroso y escuchado como si sólo fuera por compromiso, ¿cómo puede pedir algo de credibilidad si ni ella misma sabe si la posee? James es quizás el único que podría detectar el tic en su mandíbula cuando lo que está diciendo no es del todo verdad, pero aún así jamás se lo ha preguntado, hay tantas cosas que desearía preguntar y no es capaz de sentarse frente a él y desnudar algo más que su cuerpo, a veces Claire siente que él puede llegar a convertirse en su mayor apoyo y al mismo tiempo el eslabón más débil, ese que la transforma en alguien frágil, vulnerable, lejos de la imagen que ha construido por tantos años. – El mundo exterior es necesario… pero no siempre, no todo el día… me gusta la idea del solos tú y yo… - continuar la frase con alguna otra cosa que pueda ser una contradicción no parece lo correcto, ¿qué importa si es o no lo que se debe hacer? Terminar con algo que parece implantado bajo la piel no es fácil, suele reprimirse a si misma, incluso con él, pero esta vez lo dice en serio, estar en casa descalza, sin tener que mantener la sonrisa constante es lo que más desea últimamente.

Claire ríe con él reteniendo la imagen de Corvinus en su mente, una imagen que aún no decide que produce en ella, a ratos cree que bajo otras circunstancias podría considerarlo un hombre atractivo, pero la mayoría del tiempo mantiene los ojos abiertos y recuerda como es realmente y justo ahí sabe con certeza que jamás podría fijarse en alguien como él. – Eres todo lo que necesito… - y sabía que sólo él conocería la implicancia de eso, sólo él sabría que aquello no es sólo una movida política ni tampoco una declaración de amor, era algo que esperaba fuera mutuo, algo que a ambos los hacía sentir bien. Algunos dicen que cuando pasas tanto tiempo con alguien puedes identificar detalles que ni ellos conocen de si mismos, momentos antes había notado su represión al momento de besarla, como parecía detenerse en vez de ir más allá, ahora James tenía en el rostro esa sonrisa que solía ponerla de buen humor, la del tipo que va acompañada siempre de algo que suele querer repetir una y otra vez. – El líder y la embajadora deben tener una relación cercana… estrecha… - con la misma sonrisa se ubica sobre él, inclinándose un poco hacia delante para poder casi susurrar sobre sus labios, - es necesaria siempre la buena comunicación… poder decir claramente las cosas sin temor a no ser escuchados… - un pequeño toque que ni siquiera alcanza a ser un beso, más parece una muestra de un tira que afloja que sólo sirve para tentar. Estoy en tus manos. En la voz de otra persona aquello podría ser hasta peligroso pero cuando es James quien lo pronuncia a ella sólo le dan ganas de decir “sí, así es” sin atreverse a pensar si aquello es mutuo.

Su boca descansa justo sobre el lóbulo de su oreja dejando que él recorra su cuello, que deje esos besos que pueden producir escalofríos si tocan los lugares adecuados, James conoce los puntos precisos que debe presionar para lograr lo que desea. Claire juega y suelta risas ahogadas que pueden ser confundidas, sonidos que no tienen un origen claro pero si un destinatario único, susurra su nombre hasta que el volumen de su voz se eleva y es capaz de terminar una frase dejada a medias, - ese paso va de la mano con otro, hay que escucharse pero también conocerse… ¿me dejaría conocerlo líder Northwood? – el recorrido hasta su boca es rápido, la toma exigiendo de ella algo que ni sabe si puede obtener, besos demandantes, algo salvajes quizás demasiado, una pequeña mordida simplemente porque desea sentir el cambio en su cuerpo que puede llegar a producir. Es algo en su mente lo que le permite separarse, la consciencia de que siguen dentro del juego y debe mantenerse en el papel, continuar con esa obra de teatro improvisada que sólo tiene dos actores y un público compuesto por objetos inanimados y algunas fotografías de ellos en diversos lugares. – Quiero… debo conocerlo todo… completo, es mi labor de embajadora… ¿no cree usted? No tendremos gente incompetente en nuestro gobierno… - su ceño se arruga suavemente, casi de forma automática, desapareciendo aún más rápido de lo que demoró en aparecer. Elevando sus brazos para quitarse aquel pijama, si es que puede ser llamado así, de seda negro que suele usar sin importar el clima exterior mantiene sus ojos clavados en él, estudiándolo con movimientos rápidos, ansiosa y al mismo tiempo ocupando cada minuto para disfrutarlo, - ¿Qué soy entonces? ¿La esposa o la embajadora? – aquello no es una acusación, más parece el ronroneo de un gato curioso, que desea la respuesta sólo por diversión, - ¿qué quieres que sea amor? -

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Ni yo por ti, ni tú no por mí, por dentro rugirá. [James F. Northwood]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.